Viernes, 31 Marzo 2017 21:12

Cómo hablar de noviazgo con los hijos

Muchos papás piensan que faltan algunos años para que sus hijos piensen en noviazgo y matrimonio, pero no es así, desde los cuatro años niños y niñas empiezan a tocar el tema. Leer para creer.

El caso de Martín Restrepo

Hace aproximadamente un año, cuando fui a acostar a Martín en su cama (tenía cuatro años) tuvimos la siguiente conversación:

- Mami dime una cosa: ¿con quién me voy a casar?

- Mi amor, no sé, ¿por qué me preguntas eso?

- Porque cuando me case te voy a dejar solita se le aguan los ojos y me abraza)

- Pero no te preocupes, voy a estar con papá. No pienses en eso, falta mucho tiempo.

- Mami, pero me voy a casar, ¿verdad?

- Sí mi amor, pero tenemos que orar para que sea con una gran mujer.

- Mami, ¿oras ya por eso?

- ¿Ya mi amor? Bueno… está bien.

Y esa fue la primera vez que en la oración pedíamos a Dios por la futura esposa de mi hijo. Me sentí asombrada porque no pensé tocar tan pronto el tema de noviazgo con mi pequeño… fue un momento especial, una conversación de mamá e hijo, llena de confianza y amor. Pasados unos minutos, cerró sus ojos y durmió tranquilo.

Mi hija Juanita de cuatro años, no se queda atrás, hace un par de meses me dijo que quiere un esposo como su papá: amoroso, trabajador, juguetón, pero que sepa cocinar, lavar la ropa y limpiar. Me hizo reír.

“Mami, quiero tener novio”

Desde que los niños tienen uso de razón se exponen al modelo de pareja que ven en sus padres, hermanos mayores y allegados a la familia. También ven lo que les presenta la televisión, la radio, y en sus pequeñas e inocentes mentes el tema aflora.

La sociedad ha llegado tan bajo que un niño de seis años ya no puede tener una mejor amiga porque ya lo están molestando con preguntas: ¿te gusta? ¿Son novios? ¡Por favor, seamos prudentes! Guardemos su inocencia “Mi hija mayor está en quinto de primaria y tiene muchos pretendientes, hace unos meses un compañerito de dos cursos más arriba le propuso ser su novia. No le vi nada de malo, pensé que no iba a pasar nada grave, que era un noviazgo de mentiritas. Un día, los descubrí besándose, tocándose y a punto de hacer lo que no debían… me hirvió la sangre, me sentí la peor mamá porque fui yo quien la molestaba con el tema. No pensé que pasaría y pasó”, cuenta Gabriela Payares de 35 años, quien no conocía de Dios en ese entonces y contó parte de su vivencia con su hija a Hechos&Crónicas.

Algunos psicólogos señalan que en ese tipo de circunstancias los padres no deben rechazar ni restringir esos contextos de inmediato y que sería conveniente hablar con los hijos acerca de qué piensan que es un noviazgo.

La psicoterapeuta Fanny Berger dijo en una entrevista para el diario Vanguardia: “Hoy en día, dado el fenómeno de inversión de roles, creo inoportuno hablar de dicho tema. Hay asuntos más importantes para el futuro de nuestros niños. Los adultos no los ayudamos con temas de novios, cuando existen otros problemas que necesitan ser tratados. Si tu hijo pequeño o grande te habla del mismo, encausa la conversación hacia el trato entre las personas, el respeto, la forma de comunicarnos, de expresar disconformidad u opiniones distintas, de expresar sentimientos placenteros como la alegría, cariños o poco placenteros como los miedos o rabia. Eso es nutritivo para el desarrollo de la personalidad y para su adaptación al mundo actual. Los roles están desdibujados, los niños se comportan como adultos, entonces pues a tratarlos como pequeños.

Papás, es hora de aterrizar

No es lo mismo hablar con los hijos cuando se conocen principios y valores bíblicos y cuando no. En la revista Hechos&Crónicas queremos tocar este tema desde la perspectiva cristiana. Tres mamás que ejecutan cargos en la iglesia Casa Sobre la Roca, dan los siguientes consejos sobre el tema de noviazgo, de acuerdo a sus experiencias con sus hijos:

¿De qué forma guían la parte sentimental de sus hijos?

Diana Bahamón (Especialista en desarrollo personal y familia de la Universidad de la Sabana y directores de Rocakids junto con su esposo Germán Bahamón): Tenemos tres hijas a quienes guiamos desde que nacieron. Trabajamos con ellas para que se sientan completas, valiosas y especiales en Cristo, sin esperar que pase “algo” o alguien que les dé sentido.

Mónica Peña (Unidad de Consejería): Lo primero que debemos tener en cuenta es trabajar mucho con la confianza para que los hijos tengan tranquilidad de tocar estos temas con los padres. Lo segundo, es enseñarles a cuidar su corazón y a disfrutar cada etapa de su vida.

Sandra Ximena Carillo Villamil (Unidad de Consejería): Animo a mi hijo a que exprese sus sentimientos para guiarlo conforme a la Palabra de Dios.

¿Cómo tratan el tema del noviazgo?

D.B.: Con toda franqueza. Aprovechamos a hacer reflexiones en torno a películas, experiencias que ven en personas cercanas no cristianas para aprender que el motivo de abstenerse del noviazgo es su propia protección. También nos aseguramos que conozcan cómo ha sido la relación de sus papás, gracias a Jesús. Esto hace que ellas puedan tenernos como referente de que sí hay historias lindas de amor en Cristo.

M.P.: Como padres debemos ser el mejor ejemplo para nuestros hijos. Cuando hablamos con los niños sobre el noviazgo ellos deben decir cuál es la diferencia entre ser novios o amigos. Si lo vemos bíblicamente no hay diferencia. Hay que incentivar que las relaciones con el sexo opuesto no necesariamente deben involucrar sentimientos.

S.X.C.: Explicar que el noviazgo lleva al matrimonio y lo más probable es que no tenga la edad. Hablo de tener mucho cuidado con el yugo desigual porque los llevaría apartarse de Dios.

¿Desde qué edad empezaron a hablar de noviazgo?

D.B.: ¡Desde que ven Disney! (risas). Es decir, no podemos callar cuando todo a su alrededor les habla de sentimientos. Desde muy pequeñas les hemos dejado claro que es maravilloso darse el tiempo de cultivar muchos amigos, que inclusive te pueden parecer churros, pero sin necesidad de comprometerse en noviazgo.

M.P.: Desde que era muy pequeño, y siempre poniendo el tema de cómo papá trata a mamá y cómo debo preparar mi corazón para cuidar otro corazón.

S.X.C.: Desde que tenía cinco años porque lo vi inquieto con el tema… las niñas tomaban la iniciativa.

¿Por qué creen que es tan frecuente ver niños “ennoviados”?

D.B.: Porque la presión es toda, porque los padres actúan como facilitadores cuando acceden a que sus niños tengan celulares, acceso a redes, etc. a temprana edad; allí se crean ventanas de oportunidad para que los niños tejan relaciones con niveles de cercanía que fácilmente llevan a noviazgos prematuros.

M.P.: Muchas veces vemos niños “ennoviados” muy temprano por los vacíos que tienen, tal vez llamando la atención por la ausencia de sus padres y por querer encontrar lo que no tienen en casa.

S.X.C.: Por los amigos que hablan del tema y por el hecho de que son bombardeados por los medios de comunicación.

¿Qué consejos pueden dar respecto al noviazgo?

D.B.: Debemos enfatizar que Dios los ama y quiere protegerlos del dolor que dejan los noviazgos prematuros. Cuidar el corazón con la pureza, escuchar sus gustos y sentimientos para orientarlos. Desacreditar conceptos de moda como “amigos especiales”. Hay amigos y hay novios, ¡punto! Todo lo demás es confusión que conduce a malas decisiones.

Siempre pregunto: ¿cuál es la diferencia entre un buen amigo y un novio? Respuesta: el contacto físico, ¡eso es todo! ¿Por qué no tener varios amigos que nos inviten a cine, que pregunten cómo estamos, inclusive que admiren como niñas nuestra belleza, pero sin que demos paso al contacto?

También les insisto en que la amistad es la base de toda relación. Si aprenden a ser amigos están abonando para el noviazgo, cuando llegue el tiempo.

M.P.: Dialogar con ellos, es muy importante. No mostrar el noviazgo como algo malo, sino que no es el momento para involucrar el corazón. Los niños en su formación deben ser felices y en la mayoría de los casos cuando están de novios su vida está llena de conflictos.

Además deben aprender a cuidar su corazón y tener claro que hay un momento oportuno en nuestras vidas. Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida. Proverbios 4:23.

S.X.C.: Nosotros como padres debemos establecer normas en casa para que ellos obedezcan y honren a Dios. Debemos ayudarlos a encauzar sus sentimientos en una amistad, entendiendo que un noviazgo a corta edad no tiene futuro.

Cuando ya sea el momento de un noviazgo, debemos resaltarles la importancia del yugo igual, respetar la relación y a la persona, no siendo infieles, guardando el corazón del otro. Además hacerles entender que no es un compromiso matrimonial y que si concluyen que no es la persona indicada, es honesto y sano terminar para no herirse el uno al otro.

Por: Jennifer Barreto | @BarretoJenn

Foto:123RF

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