Viernes, 13 Enero 2017 19:53

El joven y cristiano Marx

Si usted tiene hijos que cursan el último grado escolar, es posible que por esta época los vea ocupados con la redacción de su trabajo de grado o monografía. En semejante afán estuvo Karl Marx, padre del materialismo histórico y autor de obras como El Capital o el Manifiesto del partido comunista.

Su pensamiento filosófico fue el fundamento de enormes revoluciones como la bolchevique, la china y la cubana. Entre las tesis de la doctrina marxista, se urge a adoptar el ateísmo como salida a la opresión social y la lucha de clases.

Pero antes de todo esto, vamos al verano de 1835, cuando Marx contaba con solo diecisiete años. Como requisito para graduarse del colegio, debía redactar un ensayo para su clase de religión. A este escrito lo tituló "La unión de los fieles con Cristo".

El ensayo basa su argumento en el capítulo 15 del Evangelio de Juan.

Marx comienza señalando que las distintas civilizaciones antiguas, si bien hicieron algunos avances en arte y ciencias, no hallaron verdadera libertad debido a que “no pudieron librarse de la superstición, como tampoco tuvieron una concepción adecuada de sí mismas o de Dios, y no pudieron separar su moral de mezclas extrañas.” Los sacrificios que las distintas culturas hacían a sus dioses refleja una común necesidad por suplir su insuficiencia.

Sin embargo, aunque tal búsqueda era muy tentativa, debe abonarse que desde siempre “ha habido en el pecho del hombre una chispa de divinidad”. El problema es que esa chispa se ve opacada por numerosos males, y toda buena disposición en el hombre tiene una contraparte pecaminosa que quiere prevalecer en él. “En esa condición está el ser humano, el único ser que no cumple su propósito, el único miembro de la creación indigno de su hacedor.”

Luego de mostrar que los seres humanos son incapaces de proveerse una auténtica libertad, Marx apunta que la palabra de Cristo hace limpio al hombre y lo capacita para unirse a su fuente de vida, tal como las ramas se nutren de la vid. Si el hombre está separado de esta fuente de vigor, es incapaz de fructificar en lo bueno.

El hombre que años más tarde calificaría a la religión como opio del pueblo afirmó en este ensayo: “Nuestro corazón, nuestra razón, la historia misma y la palabra de Cristo nos llaman a gritos sobre la necesidad de unirnos a Él, porque sin Él no podemos alcanzar nuestra meta; sin su ayuda, Dios nos rechazará. Solo él puede salvarnos.”

Marx era de ascendencia judía, incluso provenía de un linaje de rabinos. Su padre se convirtió al protestantismo luterano cuando Karl tenía seis años, pues de otro modo no podría seguir ejerciendo su profesión de abogado en la Alemania de entonces. De  aquí que muchos señalen que el cristianismo del joven Marx era un castillo de naipes, apenas sostenido por la conveniencia y la aceptación social.

La conclusión de su ensayo es que “La unión con Cristo ofrece un regocijo que en vano se han procurado los filósofos y hombres de ciencia. Solo el alma puede obtener esto mediante la unión irrestricta con Cristo, dependiendo de él como si fuésemos niños. Tal regocijo es lo único que hace de la vida algo más bello y elevado.”

El distanciamiento de Marx del cristianismo es bastante misterioso, y no se conocen motivos personales específicos. En su libro Marx y Satán, Richard Wurmbrand menciona que, al poco tiempo de redactar este ensayo, Marx escribió poemas en los que decía: “Deseo vengarme contra el que gobierna arriba (…) un dios me lo ha quitado todo. No me queda más que la venganza. Construiré mi trono en las frías alturas. Caminaré triunfante como un dios. Cada una de mis palabras es fuego y acción.”

En sus años de madurez, Marx afirmó que en la vida de los seres humanos no existe la influencia de un mundo espiritual: según él, todo está determinado únicamente por las condiciones materiales. De ahí que para Marx la religión no sea más que una invención humana, un escapismo de la Realidad y un instrumento de las clases dominantes para someter a las masas.

Por: Joaquín Restrepo

Visto 623 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia