Josh McDowell es apologista, evangelista y escritor cristiano evangélico estadounidense. Algunas de sus obras más conocidas son El Factor de la Resurrección, Evidencia que exige un Veredicto, Es Bueno o Es Malo y Los Engañadores. Desde 1961, McDowell ha dado más de 24.000 conferencias a más de 10 millones de jóvenes y sus familias en 125 países.

Es autor y co-autor de 127 libros traducidos a 88 idiomas, entre ellos Más que un Carpintero y Nueva Evidencia que Demanda un Veredicto - reconocido por la revista World como uno de los mejores 40 libros del siglo XX. Además de muchos otros premios, Josh McDowell fue nominado 36 veces por el Gold Medallion Award y lo ha recibido cuatro veces.

Este reportaje se realizó en el piso 20 del hotel Westin Playa Bonita, a la orilla del mar Pacífico en Panamá. Afuera hacía calor. Dentro de la habitación había aire acondicionado moderado. Testigos de excepción de este diálogo que duró 50 minutos fueron los pastores Darío Silva-Silva y Jaime Gómez Velo.

Hechos&Crónicas: ¿Con qué título quiere que me refiera a usted en esta entrevista, como pastor, doctor, conferencista, seminarista o...?

J.M.D.: Pues me llamo Josh.

H&C: Le tengo mucho respeto y quiero referirme a usted como pastor, o doctor, o….

J.M.D.: No soy pastor y tengo cinco doctorados pero nunca digo que soy doctor, soy un conferencista, pero lo más importante, soy esposo y papá.

H&C: Usted investigó la Biblia, quizás de ahí produjo el libro “Evidencia que exige un veredicto”. ¿Qué encontró en esa investigación de la Biblia?

J.M.D.: Comencé a escribir Evidencia que exige un veredicto en contra de la fe cristiana; para destruir la Biblia y la persona de Jesucristo. Yo crecí en medio de mucha amargura y odio. Cuando fui a la universidad vi a un grupo de profesores y estudiantes con vidas diferentes; les pregunté qué era lo que los hacía tan distintos y una joven contestó: “Jesucristo”. Yo exploté. Lo ataqué verbalmente y le dije que no me dijera esa basura, que estaba harto de eso. Entonces, esos profesores y estudiantes me retaron a que, intelectualmente, examinara a Jesús, el Mesías, el Hijo de Dios, y que examinara la Biblia como la Palabra de Dios. ¡Pensé que era un chiste! Pero acepté el reto y ellos se emocionaron.

Les aclaré que lo hacía solo para refutar todo lo que ellos decían. Me fui de la universidad, viajé por Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, Suiza y el Medio Oriente recopilando evidencias y así poder escribir mi libro contra la cristiandad. Regresé a Inglaterra y cuando estaba sentado en la biblioteca, grité: “¡Es cierto! ¡Es cierto! ¡Es cierto!”. Poco después acepté al Señor como mi Salvador y pasé 13 años recopilando evidencias para ayudar a los creyentes a entender por qué creemos.

H&C: Usted ha escrito muchos libros, de todos ellos, ¿cuál considera su predilecto, su hijo favorito?

J.M.D.: Tendría que decir que tengo tres. Más que un carpintero – Escribí este libro en menos de dos días, 40 y algo horas. Nunca fui a dormir, pasé derecho escribiendo. Creo que de alguna manera muy compacta, es mi punto de vista sobre mi fe en Jesucristo.

Después, el libro más significativo que he tenido el privilegio de escribir, que tuve que hacerlo con mi hijo porque necesitaba otra generación, es La verdad desnuda. Yo creo que es uno de los libros más revolucionarios del siglo XXI. Fue muy difícil de escribir, y muy costoso.

Y luego incluiría De creencias a convicciones, ese ha sido el libro más difícil del escribir. No había ningún otro como modelo. Esos son mis tres bebés.

H&C: Usted estuvo en Panamá invitado por el pastor Darío Silva-Silva presidente de la iglesia cristiana integral Casa Sobre la Roca y habló durante unas 10 horas sobre muchos temas relacionados con la familia, el matrimonio, los hijos, etc. Después de haber hablado con mil personas, 500 parejas de hombres y mujeres congregantes en la Iglesia, ¿qué conclusión saca al interpretar la reacción de las personas?

J.M.D.: He dictado más de mil conferencias en mi vida, por todo el mundo, más de 175 países, y el otro día le dije a mi compañero, de todas las conferencias y seminarios que he dictado, nunca he estado tan impresionado con la gente como estoy con estas parejas.

Eran demasiado “pilas”, eran exitosas. Detecté un amor increíble por Cristo, por su iglesia y los unos por los otros. Y me voy con esa misma idea después de haber compartido tres días con ellos. Puedo decir, honestamente, que nunca he tenido tanta gente en una conferencia tomando notas porque si no haces anotaciones es porque estás aprendiendo. Y esta gente estaba aprendiendo.

No he tenido otra conferencia con tan buena atención y respuesta; ha sido muy interesante. Comenzaba a hablar sobre algún tema y una o dos veces me dije, creo que este es un gran problema en Colombia, porque pude sentir una ola entre la gente como respuesta sobre un comentario o algo que dije.

Yo no digo esto con frecuencia, pero salgo de esta conferencia más enamorado de Cristo que cuando entré. La mayoría de las conferencias son de ministrar, pero creo que me voy habiendo sido ministrado y me encantaría tener más conferencias como esta.

H&C: Usted dijo hace poco en Estados Unidos que hay tres cambios culturales que amenazan a la iglesia, ¿podría resumir cuáles son?

J.M.D.: No importa la cultura o el país, hay cosas que han pasado y que han cambiado todo. Todo dentro de la iglesia necesita cambiar. Como hacemos un culto, como ministramos a las personas, y como reflejamos a Cristo en la cultura.

1. Internet. Más de tres billones de personas en el mundo lo usan a diario y en cada minuto. Nunca antes en la historia del mundo el ser humano había estado tan conectado. Hace unos años, los ateos, agnósticos y escépticos despreciaban cualquier cosa que creían los cristianos, tenían muy poco acceso a nuestros niños, ahora con internet, tienen el mismo acceso que…

Puede consultar la totalidad de este artículo en nuestra edición impresa #49 del mes de noviembre del 2014 o suscribiéndose a nuestra publicación digital en: http://bit.ly/1zApvby

Un estudio realizado por el Centro de Estudios Pew Research Center de Estados Unidos reveló que los creyentes evangélicos están aumentando en toda América Latina a costa del cambio religioso que se vive en la región y en donde la iglesia Católica está siendo una de las más afectadas. 

Según informó el Diario Tribune 242 de Bahamas, el famoso pastor cristiano y fundador de Bahamas Faith Ministries International, Myles Munroe, su esposa Ruth y siete acompañantes murieron en un trágico accidente aéreo luego de que el jet privado en el que viajaban se estrellará en Gran Bahama en la tarde de este domingo. 

Como ves las noticias, te sientes como que el mundo está cayendo a pedazos. Parece que nunca terminan las malas noticias. Los musulmanes matando cristianos desde Indonesia hasta Bangladesh y Pakistán. En China, las iglesias están siendo derribadas. Los cristianos, torturados, decapitados y crucificados en Irak. Las aldeas están siendo quemadas y las iglesias, destruidas. Y lo mismo está ocurriendo en Siria. 

No cabe duda que las señales del fin del mundo se están cumpliendo, y al pie de la letra: las noticias no paran de informar guerras y rumores de guerras, cómo se levanta nación contra nación, pero sobre todo, cómo han surgido falsos profetas que engañan a los incautos, a los nuevos en la fe, e incluso a los elegidos. El cristianismo atraviesa una crisis de magnitudes apocalípticas. ¿Estaremos presenciando el principio del fin? ¿Risa santa? ¿Milagros estrambóticos? ¿Jehová junior? ¿Teología de la prosperidad?, algunas corrientes pueden dañar su integridad como cristiano.

Risa santa

Conocida como “avivamiento de la risa”, “borrachera espiritual” o “bendición de Toronto”, se caracteriza por ser un movimiento espiritual que se ha extendido en los años recientes y ha atrapado a varias iglesias. Esta risa es provocada por algún “líder o pastor” y lleva a la congregación a entrar en un trance de carcajadas que pueden durar varios minutos. Dichas experiencias pueden ocurrir espontáneamente durante el culto o al final del mismo.

“El tema de la risa santa es algo novedoso. No podemos apartarnos de que el Espíritu Santo logre hacer algo novedoso en cuanto a emociones. Los dones del Espíritu Santo están vigentes, pero de manera moderada”, asegura Mauricio Garzón, profesor del Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre La Roca.

Al momento de confrontar esta práctica con la Biblia, “la respuesta es –ustedes no creen en el poder del Espíritu Santo-, pero nunca lo filtran a través de la Biblia”, dice Garzón.

El pastor Darío Silva-Silva, en su libro El Reto de Dios, habla de la iglesia como circo y dice: “Tenemos, por otra parte, el movimiento conocido como la risa santa. Al parecer, el hecho de que un grupo religioso de gente exaltada empiece a reír intempestiva, nerviosa e inconteniblemente es señal de un nuevo derramamiento del Espíritu Santo. Para quienes lideran tan peregrina dinámica el Divino Consolador carcajea a través de los creyentes. Se usa irresponsablemente un texto bíblico para justificar tal alineación: Nuestra boca se llenará de risas; nuestra lengua de canciones jubilosas. Salmo 126:2”.

Mucho cuidado pues “una cosa es gozo y otra que una persona dure 10 horas riéndose. No podemos apartarnos de que algunos sucesos puedan ocurrir, pero no a ese nivel, eso ya da es miedo”, concluye Garzón.

Milagros estrambóticos

En el caso de los grandes milagros, pareciera que la iglesia se ha tornado en un centro especializado en satisfacer las necesidades de las multitudes, más que en un centro de adoración a Cristo.

El pastor Darío Silva-Silva, simplifica este fenómeno en El reto de Dios: “Como si faltara, se percibe un incremento de la fe en la fe, en detrimento de la fe en Dios. Pídelo y recíbelo, consigna de quienes así piensan, asemeja la iglesia a una tienda de comidas rápidas, contrariando las propias Escrituras que subrayan la virtud de la perseverancia”.

Para Garzón, los milagros estrambóticos no son una novedad. “Si uno se devuelve al siglo primero encuentra falsos profetas, entonces no tiene nada de raro encontrar hoy manifestaciones de ese tipo y gente inclusive pidiendo señales. Podría o no decirse que estamos frente a la iglesia de los últimos tiempos, porque siempre ha habido falsos profetas. La gente busca este tipo de situaciones se generan por dos razones: el deseo de conocer algo nuevo, o esnobismo espiritual y la falta de conocimiento en las Escrituras”.

Es cierto que Cristo hace milagros todos los días, pero no resucita muertos como a Lázaro, por ejemplo. Lo hizo en ese tiempo, porque era necesario mostrar una confirmación de la revelación divina para ese tiempo. Él puede, pero no tiene necesitad de hacer milagros estrambóticos. Incluso en su paso por esta tierra, Jesús manejaba un bajo perfil. Eso contrasta con el boom, el show y las manifestaciones de muchos predicadores en la actualidad. El gran milagro que se debe vender no es la sanidad, aunque claro que Dios puede sanar y hacer grandes cosas, pero el verdadero milagro es la salvación de cada persona. La conversión, que se puede ver por los frutos. Si necesitamos señales, esa es la verdadera señal.

Teología de la prosperidad

Si tu hijo es drogadicto, ¡pacta!; si tu esposa te dejó, ¡pacta!; si estás enfermo o en bancarrota ¡trae tu pacto!”, estas son exclamaciones que suelen escucharse en algunos canales de televisión cristianos, o en iglesias donde el materialismo está por encima de todo. ¡Cuidado con caer en extravagancias!

Ante el tema, el pastor Silva-Silva habla de la iglesia como circo y expresa: “… la teología de la prosperidad ha hecho del evangelio una especie de sueño americano, una Disneylandia o, más abiertamente, un banco. Si hacemos allí cumplidamente nuestras consignaciones (diezmos y ofrendas), podremos giras sin límites. Una realidad como para el rey Midas, de Master Card y American Express, completamente materialista y, por supuesto, ajena al espíritu cristiano”.

Lo más grave de todo es que el talante de Judas Iscariote ha poseído a muchos gerentes de banco” (pastores de iglesia), sordos a la voz del apóstol: porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. 1 Timoteo 6:7-9.

“Es lamentable que en América Latina algunos hayan transformado la cruz en el signo matemático de la suma; cuando es la cruz de San Andrés, en el de la multiplicación”, concluye el pastor y escritor.

Jehová júnior

En una concepción sacada de la Nueva Era, algunos predicadores han optado por enseñar a sus incautas multitudes que nuestra relación con Dios como hijos, nos hace tan similares a Él que incluso podemos llamarnos diosesitos, a Su altura.

El pastor Armando Alducín asegura “si esto fuera verdad, que podemos ser dioses, como dicen algunos líderes religiosos, entonces el diablo le dijo la verdad a Eva en Génesis 3:5, cuando le sugirió: Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.

Lo más preocupante es que estas declaraciones heréticas continúan siendo proclamadas hoy por diferentes líderes religiosos famosos. Predicadores por el estilo han existido hace varios años, pero hay uno en particular que dice «las jirafas tienen jirafitas, los leones tienen leoncitos, entonces nosotros somos diosesitos, somos Jehová júnior».

La palabra Jehová es una adaptación de la traducción en Éxodo de YHWH, el único nombre que le dio Dios a Moisés, y es el tetragramatón que significa YO SOY EL QUE SOY, así que lo que este predicador dijo nosotros somos YO SOY EL QUE SOY, júniors. Decir esto, ante miles de personas es estar perdiendo la brújula. Algo está afectando a muchos líderes religiosos, tal vez demasiado aplauso que se están creyendo la misma mentira que Satanás le sugirió a Eva. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, pero eso no significa que seamos pequeños dioses, porque la palabra semejanza (demut en hebreo) significa simiTlaridad o resemblanza, nunca idéntico a Dios. Somos criaturas que reflejan la naturaleza de Dios, la santidad, la justicia y la verdad. Por supuesto que no somos Jehová júnior. Dios nos dice que Él es incomparable, no hay nadie como Él, ni antes, ni después.

Bien lo dice 1 de Juan 3:2: Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como Él es.

Las señales de los últimos tiempos, tienen que ver con estas cosas: Porque surgirán falsos cristos y profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. Mateo 24:24. Eso no se puede impedir, porque como dice Juan, el anticristo saldrá de la misma iglesia.

Lo que viene para nuestras generaciones es la defensa del Evangelio. Cuando se levante un predicador equivocado, y la manera de confrontarlo es con la Palabra de Dios y con conocimiento. Debemos, entonces, prepararnos para atravesar por los campos de la verdad, como Cristo nos enseñó, pero asediados por lado y lado por los falsos profetas.

Con la llegada de octubre, las vitrinas de los almacenes parecen cementerios. Arañas con sus telas, murciélagos, brujas y fantasmas inundan los locales. Además, los dulces están a la orden del día. Hechos&Crónicas hace un recuento con las preguntas más comunes de los padres sobre esta festividad. 

El pasado 13 de junio, la Congregación para el Clero del Vaticano dio reconocimiento jurídico a la Asociación Internacional de Exorcistas, presidida por Francisco Bamonte. Cuenta con 21 años de existencia, y unos 250 exorcistas de más de 30 países. A propósito, ¿qué tan bíblico es el exorcismo?

La presidenta de Chile, Michelle acompañada por todo su gabinete, autoridades del Congreso y de la Corte Suprema, entre otras, lideró la tradicional celebración evangélica en el marco de las Fiestas Patrias de Chile. 

Cali y sus organizadores se lucieron, porque el 23º. Congreso Iberoamericano de Comunicadores, Pastores, Líderes y Medios Masivos Cristianos fue un éxito.

Los padres del periodista James Foley, decapitado en video por un integrante del grupo terrorista Estado Islámico, en entrevista con el presentador Jon Snow del Noticiero británico Channel 4 aseguraron que su fe los ha ayudado a superar la muerte de su hijo y que trabajan en perdonar al asesino de su hijo.

El 20 de agosto pasado falleció en Estados Unidos Harriet Anderson, quien durante más de 60 años fue la devota y encantadora misionera y esposa del pastor Ignacio Guevara Vásquez, a quien despedimos hace tres años.

Según el Banco Mundial, China es el país más poblado del mundo con 1.350 millones de habitantes. A pesar ser una nación atea, el cristianismo ya no se mantiene en secreto como antes. Sin embargo, las persecuciones continúan y a veces, son apresados sus dirigentes.

Meriam Ibrahim, la sudanesa que había sido condenada a muerte por ser cristiana, y su familia abandonaron Sudán y llegaron a Italia desde donde viajarán a Estados Unidos. A su llegada al país europeo Meriam, su esposo Daniel Wani y sus hijos Maya y Martin se reunieron con el papa Francisco durante media hora.

Según la ONG cristiana Christian Solidarity Worldwide (CSW) la salida de Meriam y su familia de Sudán  fue a las 4 a.m. (hora de Sudán) en un avión del gobierno italiano y acompañados por Lapo Pistelli, Viceministro de Asuntos Exteriores de Italia.

A su llegada al país europeo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia informó que “La joven cristiana detenida en Jartum tras ser condenada a muerte por apostasía, ahora es libre y ha llegado con sus dos hijos en Roma en un vuelo proporcionado por la Oficina del Primer Ministro y acompañado por el vicecanciller Lapo Pistelli, que ha estado siguiendo del caso de la mujer sudanesa. Fue recibida por el primer ministro Matteo Renzi y su esposa Inés y el canciller Federica Mogherini”.

Tras el recibimiento, la familia sudanesa visitó al papa Francisco en la Casa de Santa Marta en el Vaticano en un  encuentro que duró media hora.

Cabe recordar que el 24 de junio, Meriam Ibrahim y su esposo, Daniel Wani, fueron detenidos en compañía de sus hijos, Martín y Maya, luego de que intentarán abandonar el país después de varias semanas de encarcelamiento y sufrimiento de su esposa por causa de sus creencias cristianas. La detención se había realizado bajo los cargos de uso de documentación e información falsa.

La nueva liberación se logró luego de que se vencieran las 24 horas de captura sin un inicio formal de la investigación, según lo dio a conocer la ONG Cristiana, Christian Solidarity Worldwide (CSW). Las fuentes de información de CSW lograron establecer que los cargos habían sido despedidos, despejando el camino para que la familia abandonara el país.  

Finalmente durante el viaje a Italia, el el vicecanciller Lapo Pistelli posteó esta foto en su cuenta de Facebook:

Meriam Ibrahim WEB2

Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia

El domingo los yihadistas del Estado Islámico irrumpieron en el convento histórico de Mar Behnam, al sur de la ciudad septentrional iraquí de Mosul, dos días después de que este grupo radical expulsase a las familias cristianas de esta localidad. 

Un estudio acerca del futuro de la religión en el mundo elaborado por el Centro de Estudios de la Cristiandad del Seminario Teológico Gordon Conwell  reveló que para el año 2025 aumentará el número de creyentes cristianos y se reducirá el índice de “no creyentes”.

Todos venimos al mundo con una dosis de heridas de guerra a cuestas. Los pecados de nuestros antepasados, las circunstancias de nuestro nacimiento y los traumas de nuestra infancia constituyen heridas de guerra que afectan, restringen y condicionan nuestro desempeño en la vida. Somos un producto, no sólo de nuestras decisiones y vivencias desde que tenemos uso de razón, sino de las de nuestros padres, dependiendo de si nuestra concepción fue deseada y planeada o si, por el contrario, fuimos engendrados accidentalmente en medio de relaciones pecaminosas, con el agravante de haber sido posteriormente rechazados.

Heridas de guerra que se remontan en el tiempo al momento en que nuestros primeros padres, Adán y Eva, pecaron desobedeciendo a Dios e involucraron a toda la humanidad en una guerra espiritual constante, bien descrita en las Sagradas Escrituras en pasajes como Efesios 6:10-13. Guerra en la que, sin embargo, Dios le garantiza a los suyos en Romanos 8:37-39 que a pesar de cualquier apariencia en contra, ya somos más que vencedores.

Mientras tanto, hasta que esta victoria no se manifieste plenamente en nosotros, la vida es un recorrido en el cual nuestra naturaleza pecaminosa no deja de actuar con mayor o menor intensidad, predisponiéndonos a levantar fortalezas en nuestro comportamiento habitual, entendiendo por “fortaleza” aquellas conductas erróneas y en muchos casos pecaminosas que se repiten tanto que se convierten en hábitos arraigados y casi inconscientes. Conductas reforzadas por creencias engañosas promovidas por los demonios (Efesios 4:14), en alianza con las obras de la naturaleza pecaminosa (Gálatas 5:19-21) y los malos deseos, la codicia y la arrogancia propios del mundo (1 Juan 2:16).

Una fortaleza de este tipo surge cuando la persona ya no es consciente de lo que hace pues está tan habituada a ello y lo ha repetido tantas veces del mismo modo que ya termina llevándolo a cabo de manera mecánica e inadvertida, casi como un acto reflejo. Parece ser que no se equivocó Charles Dickens al afirmar que “el hombre es un animal de costumbres”.

Buenos o malos hábitos

Los malos hábitos acechan nuestras vidas procedentes de nuestra naturaleza pecaminosa y en ausencia de Dios son muy difíciles de modificar. Con mayor razón si nos desenvolvemos en ambientes inadecuados que no favorecen la correcta toma de decisiones para conducirnos con una limpia conciencia por la vida. Definitivamente los malos hábitos se arraigan muy fácilmente, como si viniéramos predispuestos de manera innata para ello. Esta impresión tiene un fundamento real, pues todos heredamos la tendencia a pecar de nuestros primeros padres. Tendencia que, al concretarse una y muchas veces de diferentes maneras en el transcurso de nuestra vida, da lugar a hábitos pecaminosos difíciles de romper.

Podemos ilustrar la dinámica de los hábitos –en este caso con un buen hábito− con algo tan cotidiano como la costumbre del lavado de nuestros dientes. En principio fue difícil incorporarla en nuestra infancia, pero gracias a la insistencia y supervisión de unos padres que buscan lo mejor para sus hijos, llegamos a adoptar esta práctica como una disciplina en nuestras vidas que damos por sentada y en la que ya no pensamos mucho al ejecutarla. Y luego, siendo adultos, no nos atreveríamos ya a salir de nuestras casas a nuestras actividades cotidianas sin lavarnos los dientes.

Algo similar debería suceder en nuestra vida diaria con la lectura de la Palabra de Dios en las Escrituras, con la oración y con muchas otras actividades que nos benefician grandemente, ordenadas o recomendadas en la Biblia y confirmadas por la experiencia de muchas generaciones de creyentes que las han puesto en práctica a lo largo de la historia y que, por tanto, jamás deberían faltar en la vida del cristiano.

A pesar de lo arraigados que puedan estar, mediante la gracia de Dios podemos cambiar esos círculos viciosos de pecado y transformarlos en círculos virtuosos de conducta. En el evangelio es posible desaprender malos hábitos e incorporar nuevos y buenos hábitos en nuestro diario vivir. Los orgullosos crónicos pueden abandonar este pecado para incorporar la humildad en su vida. Igualmente, la amargura puede ser transformada en perdón, la impaciencia en paciencia, la pereza en laboriosidad y la mentira puede dar curso a la verdad. Y así, poco a poco, podemos desarrollar y afianzar las virtudes que nos permitan ser instrumentos de amor y servicio para la gente que nos rodea y para la sociedad en general.

No hay excusa que pueda justificar a un cristiano al respecto, pues Cristo nos faculta con la disposición y la capacidad para hacer lo bueno, según lo revela Filipenses 2:13 pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad. Tomás de Kempis, místico cristiano y autor del reconocido libro La Imitación de Cristo afirmó, con conocimiento de causa: “La costumbre con la costumbre se vence.” Hay, entonces, esperanza. ¡Es tiempo de cambiar!

La mente: campo de batalla

La mente es el campo de batalla primario de esta guerra. Todo curso de acción de cualquier tipo debe conquistar primero nuestras mentes antes de poder traducirse en palabras, sentimientos y acciones correspondientes. Por eso es tan importante tomar el control de nuestra mente y no dejar que los pensamientos que dan lugar a hábitos pecaminosos se aniden en ella, acariciándolos hasta que dan lugar a la acción. Debemos poner en práctica la recomendación bíblica en cuanto a considerar bien: … todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Filipenses 4:8, pues así nos ahorraríamos muchos problemas.

Son, justamente, los pensamientos erróneos los que se convierten en fortalezas mentales y de conducta que condicionan y determinan la imagen que tenemos de nosotros mismos y nuestro comportamiento cotidiano. Es, por tanto, necesario confrontar estos pensamientos con la verdad revelada en la Palabra, la única forma de poner en evidencia su falsedad y evitar que prosperen, al mejor estilo de lo dicho en Juan 8:32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. De manera paralela al conocimiento de la verdad, Dios nos da el potencial para vivir de conformidad con ella, liberándonos de los malos hábitos y rompiendo el poder que estén ejerciendo sobre nosotros de modo que ya no seamos más esclavos del pecado, de los malos pensamientos, de los deseos destructivos, de los pensamientos obsesivos y de todo lo que no agrada a Dios ni produce buenos frutos. La Palabra de Dios penetra hasta lo más profundo de nuestro ser para sacar a la luz de nuestra conciencia lo más recóndito y transformarnos de adentro hacia afuera.

Al mantener esas dinámicas constructivas y provechosas que la Palabra de Dios desencadena en nosotros podremos sustituir el rencor con el amor, la codicia con la generosidad, la debilidad con la entereza de carácter, la tristeza con la alegría, la guerra con la paz o, en síntesis, el pecado con la virtud.

Si desarrollamos estos hábitos con constancia seremos felices, haremos felices a nuestras familias y seremos agentes de cambio en nuestra sociedad en todos los espacios en los que actuamos regularmente, además de brindar un ejemplo para que nuestros hijos nos imiten y honren también con sus vidas a Dios. Por último, podremos brindar esperanza a todos aquellos que sufren esclavizados por hábitos pecaminosos, de modo que puedan encontrar en nosotros un estímulo o inspiración que motive en ellos el cambio, mediante la rendición de sus propias vidas a Dios en la persona de Cristo.

Foto: Flickr/Julia Manzerova

Mariana Tafura nació en Las Flores, Argentina, pero desde hace varios años reside en Miami. Hoy se desempeña como Gerente de Ventas para Sur América, Europa y el Caribe, en Unilit, una de las editoriales cristianas más importantes. Hechos&Crónicas la encontró en medio de Expolit 2014 y logró algunas primicias para nuestros lectores.

Hechos&Crónicas: Hablemos de Expolit 2014. ¿Cuántas veces ha asistido Editorial Unilit a esta feria?

Mariana Tafura: Nosotros, Editorial Unilit, somos una casa bajo la misma sombrilla de Expolit. Ambos están bajo el ministerio Spanish House, así que llevamos los mismos años desde cuando nació Expolit.

H&C: ¿Cómo les ha ido en esta feria?

M. T.: Muy bien. Cada año hay mayores expectativas en los nuevos autores y títulos. Siempre se espera que haya un mensaje que cambie a alguien, un mensaje de bendición, un testimonio para una nueva persona, tanto hacia quienes nos visitan como en nuestra relación con los clientes. Y claro, que nuestros títulos impacten vidas.

H&C: ¿Cuáles son los nuevos libros que encontraremos los lectores?

M. T.: Dentro de Unilit tenemos una línea de más de 800 títulos, nuestro lema es “publicamos para la familia”. Son títulos relacionados con la familia. Como los tiempos que llevamos hoy, cómo salir adelante en las diferentes situaciones que se pasan en el hogar, crianza de hijos, y demás. Uno de los destacados de este mes es un libro de la autora Stormie Omartian quien presentó Guerrero de oración, un libro de cómo convertirse, como su nombre lo expresa, en un guerrero en oración. Omartian es la autora destacada de El poder de la esposa que ora y de El poder de los padres que oran, la línea de mayor éxito en ventas, y ahora viene con este nuevo libro.

Como novedad también tenemos Yo soy segundo, es el libro con el que vamos a impactar este año. “Yo soy segundo” cuenta historias reales de personas transformadas. Consta de diferentes capítulos y cada uno de la historia real de una persona común a la que Dios ha transformado la vida. Son historias de vida que impactan, con las que muchas veces nos identificamos. Yo soy segundo es un movimiento que está entrando también a Latinoamérica y que se puede compartir a través de las redes sociales.

H&C: En cuanto a Biblias, ¿qué novedades tienen?

M. T.: Destacamos la Biblia de promesas, la Reina Valera 1960. Este año también nos estamos destacando en la línea contemporánea porque la estamos actualizando y haciendo un diseño para cada ocasión y momento.

Pero para ustedes que acaban profundizar ese tema, la Biblia para el cáncer. Para personas que están pasando por la lucha contra el cáncer, que tiene las promesas del Señor, así como palabras de fe, aliento y esperanza, al igual que el testimonio de personas que han pasado por la lucha contra esta enfermedad. Qué mejor, no solo para el enfermo sino para la familia, o quien está cercano a la persona que pasa por la lucha, por el tratamiento, que tener las promesas de Jesús en sus manos.

H&C: ¿Cuál es el tema que más llama la atención?

M. T.: Se busca mucho lo que sea de familia, matrimonio, superación personal. Esos son los tres principales, aunque la gente busca todo lo que tiene que ver con desafíos, sueños, y cosas por el estilo.

H&C: ¿Quién compra más libros, los hombres o las mujeres?

M. T.: Sin duda somos las mujeres, pero también las que más leemos somos las mujeres. Muchas veces hasta las mujeres compran los libros que deben leer los hombres para llevarlo a casa, ponerlo en la mesita de noche o buscar la manera de comentar de lo que se trata el libro. Igual con los hijos. Así que las compradoras número uno y las lectoras número uno somos las mujeres.

Según dio a conocer la cadena de noticias CNN, Meriam Yehya Ibrahim, la sudanesa que había sido condenada a muerte por ser cristiana, nuevamente fue dejada en libertad tras ser recapturada junto con su familia en el aeropuerto de Sudán.

El ejercicio de las responsabilidades asociadas al rol de padres puede resumirse en alcanzar la meta de formar correctamente a las nuevas generaciones, como Dios manda. Pero en este propósito la brecha generacional suele ser un obstáculo a veces insalvable. El cristiano no está exento de tropezar con la brecha generacional. Sin embargo, puede afrontarla con ventaja apoyado en las palabras del profeta Malaquías al anunciar el advenimiento de Cristo, precedido por Juan Bautista, con estas esperanzadoras palabras: Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total. (Malaquías 4:6)

Lo que llamamos “brecha generacional” hace referencia a las deficientes relaciones entre padres e hijos y viceversa.  Es decir, la ruptura que se da entre una generación y otra que hace difícil las relaciones cordiales y constructivas entre ambas y causan dolor a padres e hijos por igual. Las nefastas consecuencias que la brecha generacional puede acarrear para la sociedad en general nos indican que éste no es un asunto trivial, sino algo de crucial importancia para todos.

La brecha padres-hijos

Esta es la forma más representativa que asume la brecha generacional y hace referencia a la incomprensión, dificultades e incluso negligencias en la comunicación entre padres e hijos que tiene como resultado el que no se logren transmitir eficazmente los valores, creencias y convicciones de los primeros a los últimos, perdiéndose de manera lamentable al cabo de una o dos generaciones. La Biblia ilustra esta brecha generacional por medio de lo sucedido en el intervalo entre Josué y los Jueces. (Jueces. 2:7-12).

Es evidente, pues, que nadie es cristiano de manera automática por el hecho de nacer de padres cristianos. Cada uno tiene que experimentar personalmente la conversión en el curso de su vida y para ello es imprescindible la instrucción, el afecto, el amor, el ejemplo y la disciplina de los padres para con sus hijos. ¿Pero cómo podremos hacer y expresar todo esto si no pasamos tiempo con nuestros hijos? La brecha generacional padres-hijos es consecuencia en gran medida de la carencia de tiempo compartido entre padres e hijos.

El pastor y sicólogo cristiano James Dobson aborda de muchas incisivas maneras uno de los problemas más generalizados y sentidos de las familias actuales: los padres no pasan tiempo con sus hijos. Y no hay otra forma de transmitir nuestros valores, creencias y convicciones a nuestros hijos que pasando tiempo con ellos.

Porque sucede que los valores no son enseñados a los niños. Los valores son captados por ellos de manera incidental, en el trato casual, espontáneo y cotidiano que tenemos con ellos cuando compartimos tiempo mutuo. Es que ser un buen padre no es algo que se alcanza automáticamente por el hecho de engendrar hijos. Más aun, ser cristianos no nos garantiza de manera automática que no tengamos que experimentar dolorosamente y en carne  propia la brecha generacional si no trabajamos consciente y disciplinadamente para evitarla, pasando tiempo con nuestros hijos. Y no sólo tiempo de calidad, como argumentan algunos padres para excusar la escasa cantidad de tiempo que pasan con ellos, sino tiempo de calidad en cantidad suficiente.

La brecha hijos-padres

Esta brecha generacional se da en dirección contraria a la anterior y no es tampoco inusual. Porque en ocasiones son los resabios de los padres los que impiden cambiar muchas de sus actitudes estrechas, rígidas e intolerantes, incapacitándolos para asumir los retos de los nuevos tiempos de forma constructiva, haciendo inevitable el relevo a cargo de los hijos que no están viciados como sus padres.

El científico Max Planck hizo incidental referencia a esta brecha al resumir de este modo la forma en que se dan los avances de la ciencia entre una y otra generación: “Una verdad… nueva no suele imponerse porque sus adversarios… se rindan a sus razones, sino… porque éstos van muriendo, y la generación siguiente se ha ido familiarizando desde un principio con la verdad”. Afirmación que evoca un conocido episodio de la historia de Israel en el Antiguo Testamento: el éxodo a través del desierto.

Este significativo suceso en la historia judía quedó marcado por el hecho de que la generación de adultos que partió de Egipto tuvo que deambular por el desierto durante cuarenta años, pereciendo en él debido a que, mientras estuvieron allí, se resistieron a aprender las lecciones necesarias para tomar posesión de la tierra prometida. En contraste, la generación que creció en el desierto y no estaba tan contaminada con las prácticas de los egipcios aprendió a confiar en Dios y gracias a ello pudo conquistar y establecerse en el lugar que Él les había entregado (Números 14:22-31; Josué 5:6-9).

Lamentablemente, con frecuencia los padres son odres viejos que no pueden contener el vino nuevo de sus propios hijos (Mateo 9:17). Con todo, no podemos olvidar que Moisés, junto con Josué y Caleb, entre otros, formaba parte de la generación de adultos que salieron de Egipto. Y estos últimos dos fueron excepciones que nos demuestran que esta brecha generacional también puede ser sorteada con éxito. No todos los miembros de la vieja generación tuvieron, pues, que perecer en el desierto sin poder tomar posesión de la tierra prometida a causa de la brecha generacional hijos-padres..

La brecha padre-humanidad

Esta es la brecha definitiva, origen en último término y en elevado grado de las dos ya consideradas. Los no creyentes viven como hijos sin Padre. Pero la cruz de Cristo cierra de manera definitiva la brecha Padre-humanidad y hace posible que el apóstol Pablo pueda dirigirse a nosotros en estos términos:

Dios… por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que… como si Dios los exhortará a ustedes por medio de nosotros: ‘En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios. (2 Corintios 5:18-20).

La fe en Cristo y la rendición incondicional en obediencia a Él nos permite cruzar la brecha Padre-humanidad a través de la cruz, como consecuencia de lo cual podremos comenzar a ver también, maravillados, como todas las demás brechas en nuestra vida, incluyendo por supuesto la brecha padres-hijos e hijos-padres, se comienzan a cerrar también de manera natural y creciente. Y es sólo cuestión de ponerlo a prueba para confirmarlo en la experiencia propia.

Un domingo de mayo primaveral, con el calor propio de Miami, precisamente llamada la ciudad del sol, y en medio del corre corre que implica promover la revista en el stand N. 238A en Expolit, debimos dejar la distribución de nuestras revistas y entrar a la carrera al salón North Ballroom del Doble Tree Hotel, Hilton. Los 435 asistentes a la ceremonia de clausura del congreso cristiano anual de Expolit, provenientes de varias ciudades de Estados Unidos, Europa, América Latina y el Caribe, aplaudían sin cesar cuando en pantalla iban apareciendo uno a uno los nominados a las 17 categorías del Premio Águila 2014.

Se trataba de los medios de comunicación con mensaje cristiano, nominados desde hacía un mes para reconocer internacionalmente su labor de presentar a Cristo en la cotidianidad de sus publicaciones y promover Su Palabra día a día, mes a mes, año a año.

Los presentadores Julissa Arce y Jacobo Ramos fueron llamando a reconocidos autores y cantantes como Norma Pantojas, Danny Berrios y Lucas Leys, encargados, entre otros, de entregar los galardones.

Mis compañeras y yo, aceleradas, entramos al salón, justo cuando nombraban a nuestra revista, Hechos&Crónicas, dentro de los nominados. Aplaudimos y gritamos emocionadas cuando fue elegida como ganadora en la categoría de Mejor Revista Impresa en América Latina y el Caribe y en idioma español en EE. UU. Mientras soltábamos nuestras pertenencias, vimos cómo el Director General, Augusto Calderón, se dirigía al público asistente y agradecía a los organizadores por este galardón, tan luchado por todo nuestro equipo desde los comienzos hasta hoy. Llenas de la euforia del momento, subimos a la tarima para acompañarlo Ruby Peña, Jennifer Barreto y yo, María Isabel Jaramillo, miembros del equipo de la revista en Bogotá. “Esta -dijo Augusto- es una manera como Dios nos muestra que estamos haciendo las cosas bien. Insto a todos ustedes a crear más y más medios de comunicación en América Latina para extender más y más la divulgación del Evangelio. Lo decimos desde acá por la propia experiencia de esta revista de Casa Sobre la Roca para el cristianismo del mundo, como en efecto está ocurriendo con las visitas de millares y millares de personas a nuestra página web desde 82 países, es decir, de revista local, estamos pasando a la universalidad. Muchas gracias”.

De las carreras pasamos a la celebración, que fue más emotiva con la música de Redimi2, Christine D’Clario, Daniel Calveti, 33DC, Dèxios y Montreal. No podían faltar las “selfies” y las fotos con el premio. Incluso, Isabella Ramírez Calderón, la nieta de 7 años de nuestro Director General, no quiso irse del recinto hasta tomarse varias imágenes posando con el Águila. Era un sueño cumplido, el logro de un equipo ganador y el primer paso en el largo camino a la excelencia.

Nuestra revista nació hace menos de cuatro años, pero fue una revelación de Dios al pastor Darío Silva-Silva desde hace más de 25. Fue él quien se empeñó con constancia y energía a editarla y para eso encontró entre los congregantes de Casa Sobre la Roca a nuestro Director, Augusto Calderón Díaz, quien, entre otras posiciones periodísticas, había sido Director de Cromos. Y la revista nació. No fue la mejor en su primera edición, pero con mucho esfuerzo llegó a serlo, pues así fue premiada con este reconocimiento internacional.

A través de este lapso hemos trabajado con amor profundo, con esfuerzo diario por llevar la Palabra de Dios a todos los hogares, buscando brindar un mensaje de amor y esperanza a nuestros lectores, cristianos o no, porque somos conscientes de que el mensaje de Dios no enfatiza en religiones. Por eso también, nuestra revista se distribuye en numerosos almacenes de cadena y grandes superficies. Sin duda, es mucho lo que hemos avanzado en tan corto tiempo. Dedicamos este galardón a todos nuestros lectores, anunciantes y amigos, quienes poco a poco nos han posicionado como la MEJOR REVISTA IMPRESA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Y DE EE. UU. EN ESPAÑOL. ¡FELICITACIONES!

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Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

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