Martes, 26 Enero 2016 22:47

Adopción no es un derecho de los adultos

Un cambio tan profundo en la estructura de la familia que implica, a su vez, un fuerte cambio cultural en la sociedad, debe decidirlo el pueblo y no seis magistrados que suplantaron el deseo de 48 millones de colombianos.

En la misma Corte dos magistrados no apoyaron a los otros seis que votaron a favor de este cambio constitucional.

La adopción no es un derecho de los adultos, es un mecanismo de protección de los más vulnerables entre los vulnerables, los niños sin hogar, el estado y la sociedad deben protegerlos, el estado debe restablecerles sus derechos devolviéndoles lo que han perdido, un hogar conformado por papá y mamá, no se trata de desconocer los derechos de las minorías LGBT porque repito ningún adulto tiene derecho a adoptar a exigir que el estado le entregue un niño en adopción, los niños que son adoptados por parejas del mismo sexo se les niega la posibilidad de conocer el rol de los dos géneros, se les niega el derecho de libre desarrollo a su personalidad.

Estudios realizados en el exterior muestran que los niños adoptados por parejas homoparentales tienen baja autoestima, mayor estrés, inseguridad con respecto a su vida futura en pareja, trastornos de la identidad sexual.

Se nos ha querido mostrar estudios científicos que pretenden argumentar que no hay diferencia alguna entre los hijos criados con papá y mamá y los hijos criados entre parejas del mismo sexo pero estos estudios no tienen una validez científica universal, por ejemplo, no tiene un mínimo de tiempo para hacer los análisis y los casos no son muestras aleatorias lo cual quita la posibilidad de ser una evidencia científica absoluta en cambio hay muchísimos estudios que dicen que es necesario para la formación integral del niño el rol que juegan papá y mamá, es decir, una pareja heterosexual estable.

Requirieron mayor ayuda estatal desde la infancia, presentan menores tasas de empleo, perciben menos logros educativos, tuvieron alguna forma de acoso sexual por padres o adultos, son ocho veces más propensos a optar por una optar por una orientación sexual homosexual.

La Constitución de 1991 establecía la familia conformada por un hombre y una mujer, la Corte Constitucional la cambió de manera arbitraria y seguirá avanzando en su propósito de hacer de esta una sociedad sin referente ético alguno, si como ciudadanos permanecemos indiferentes.

El referendo es el instrumento que tenemos los colombianos para hacer escuchar nuestra voz y hacer valer nuestra voluntad por encima de la de los magistrados de la Corte Constitucional, más del 85% de los ciudadanos NO estamos de acuerdo con la adopción por parte parejas del mismo sexo, por eso te invito a unirte a este referendo que busca convocar al pueblo colombiano para que vote sobre la adopción únicamente por parte de parejas conformadas por un hombre y una mujer.

35 senadores apoyan el referendo propuesto

El referendo propuesto por la senadora Viviane Morales cuenta, en principio, con el apoyo de 35 senadores y más de un centenar de representantes a la Cámara de diversos partidos. El proyecto busca, por la fuerza de una ley, que no se tramiten adopciones de niños colombianos a parejas de un mismo sexo, como declararon 6 magistrados de la Corte Constitucional.

La opinión en las urnas de más de tres millones de colombianos, quienes conforman gran parte del Constituyente Primario, es más válida que el concepto de los seis magistrados. Luego el proceso para convocar a un referendo es más válido que la opinión de los 6 magistrados.

Para lograr esa convocatoria, si usted está en desacuerdo con los 6 magistrados, debe firmar con su nombre y número de cédula, en los listados que ha entregado la Registraduría Nacional del Estado Civil. Se necesitan tres millones de colombianos que voten a favor del Referendo encabezado por la senadora Morales.

Historia de un caso real

Quienes se han opuesto al fallo de los seis, como se conoce el fallo de los seis magistrados de la Corte Constitucional, no se oponen a que cada niño tenga una familia sino de que cada niño colombiano, como ha sucedido hasta ahora, tenga una mamá y un papá. No tiene nada que ver, tampoco, una oposición a las familias del mismo sexo sino que cada niño debe recibir como lo es, una imagen paterna y materna y eso no lo pueden dar parejas del mismo sexo.

Lo cierto, es que ese fallo ha debido tramitarlo en su debido tiempo el Congreso Nacional pero su inercia no permitió hacerlo, entonces, entraron las fuerzas de la comunidad LGBTI para influir en los seis de la Corte Constitucional y producir el fallo que produjeron.

Ningún niño no procede de un solo sexo autosuficiente. Necesita que su madre sea una mujer que lo ha llevado en su vientre desde el comienzo, y no un hombre más otro hombre que no pueden el uno engendrar en el otro. Se necesita LA OTRA, es decir, la madre apoyada por su esposo, padre de los hijos.

Por eso, el niño no procede de un solo sexo autosuficiente. Necesita que su madre sea una mujer y su padre un hombre. Padre y madre nunca podrán ser sustituidos por dos hombres ni por dos mujeres. Cada uno de ellos se sitúa así en su identidad y permite al niño diferenciarse subjetiva y socialmente. Pero la homosexualidad complica este proceso y no lo permite.

La experiencia es la experiencia

Mujer criada por homosexual pide a los gobiernos proteger matrimonios entre hombre y mujer.

Una canadiense criada en un hogar homosexual se dedica ahora en La Florida a asistir a otras personas que atraviesan por la misma situación y a pedir a los gobiernos del mundo que protejan los matrimonios entre hombre y mujer. Que protejan a los niños y que cada matrimonio sea entre un hombre con una mujer.

Según informa ForumLibertas. org Rita Stefanowics, que vive en Ontario, Canadá con su esposo de toda la vida y sus dos hijos a los que ha educado en casa. Actualmente prepara su autobiografía y desarrolla un ministerio especial desde el sitio web (en inglés) www.dawnstefanowicz.com, que brinda ayuda a otras personas que como ella, crecieron a cargo de un padre homosexual y fueron expuestos a ese estilo de vida.

Stefanowics explica en el sitio web cómo en su infancia estuvo expuesta a intercambios de parejas gay, playas nudistas y la ausencia de afirmación en su feminidad, cómo le hirió el estilo de vida en el que creció y ofrece ayuda, consejo e información para otras personas que han crecido heridas en un entorno de familias gay, un estilo de familia que no desea para nadie.

Su testimonio

En su relato, Stefanowics explica que debido a una grave enfermedad de su madre, debió quedar al cuidado de su padre homosexual cuando aún ella era una niña. Estuve expuesta a un alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual debido al abuso sexual, a los comportamientos de alto riesgo de mi padre y a sus numerosas parejas. Y relata:

Inclusive cuando mi padre estaba en lo que parecían relaciones monógamas, continuaba haciendo cruising en busca de sexo anónimo. Llegué a preocuparme profundamente, amar y a entender con compasión a mi padre. Compartía conmigo lo que lamentaba de la vida. Desgraciadamente, siendo niño, unos adultos abusaron sexual y físicamente de él. Debido a ello vivió con depresión problemas de control, estallidos de rabia, tendencias suicidas y compulsión sexual.

Intentaba satisfacer su necesidad por el afecto de su padre, por su afirmación y atención con relaciones promiscuas y transitorias. Las ex parejas de mi padre con quienes traté y llegué a apreciar con sentimientos profundos, vieron sus vidas drásticamente cortadas por el Sida y el suicida. Tristemente, mi padre murió de esta enfermedad en 1991.

Las experiencias personales, profesionales y sociales con mi padre, no me enseñaron el respeto por la moralidad, la autoridad, el matrimonio o el amor paterno. Me sentía temerosamente acallada porque mi padre no me permitía hablar de él, sus compañeros de casa, su estilo de vida y sus encuentros en esa subcultura. Mientras viví en casa tuve que vivir según sus reglas.

Sí, amaba a mi padre. Pero mesentía abandonada y despreciada pues mi padre me dejaba a menudo para estar varios días con sus compañeros. Sus parejas realmente no se interesaban por mí. Fui dañada por el maltrato doméstico, homosexual, las tentativas sexuales con menores y la pérdida de parejas sexuales como si las personas fueran solo cosas para usar.

Busqué consuelo, busqué el amor de mi padre en diversos novios a partir de los 12 años, pero nada más pasó.

Las consecuencias

Más de dos décadas de exposición a estas experiencias estresantes me causaron inseguridad, depresión, pensamientos suicidas, miedo, ansiedad, baja autoestima, insomnio y confusión sexual. Mi conciencia y mi inocencia fueron seriamente dañados. Fui testigo de que todos los otros miembros de la familia también sufrían.

Ella asegura que solo después de haber tomado las decisiones más importantes de su vida, empezó a darse cuenta de cómo la había afectado crecer en ese ambiente. Mi sanación implicó mirar de frente la realidad, aceptar las consecuencias a largo plazo y ofrecer arrepentimiento y pedir y ofrecer perdón.

¿Podéis imaginaros ser forzados a aceptar relaciones inestables y prácticas sexuales diversas desde corta edad y cómo afectó mi desarrollo? Desgraciadamente, hasta cuando mi padre, sus parejas sexuales y mi madre murieron, no pude hablar públicamente de mis experiencias.

Al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores del matrimonio legal del mismo sexo. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros niños.

¿Qué dicen adoptados sobre adopción homoparental?

El 13 de enero de 2013, Benoit Talleu de 17 años, fue orador en la Marcha por la Familia que organizó La Manif Pour Tous en París, Francia. Habló en nombre de la Asociación para Niños Adoptados.

He aquí su discurso:

“Hola a todos, soy Benoit Talleu, nací en Vietnam, pero me adoptaron desde bebé. Somos siete y yo soy el mayor. Estoy en la lucha contra el “matrimonio para todos”, junto con la Asociación para Niños Adoptados. Estoy harto de escuchar que muchos hablan de la adopción, como si lo más importante no fuéramos los adoptados.

Si preguntas a los adoptados qué quieren, ellos solo tienen una respuesta: ¡un papá y una mamá! “Papi y mami” son palabras que un huérfano conoce y cuando es adoptado, sueña con usarlas. Los niños en adopción sueñan con sus futuros padres. Los imaginan. Desde lo más profundo de su ser, ellos esperan a papá y mamá. ¡Y son esos niños los que deben ser escuchados!

Debemos decirlo claro, un huérfano NECESITA un papá y una mamá. En cambio, la pareja QUIERE un niño, y entre “necesitar” y “querer”, hay mucha diferencia.

La adopción no es para “hacer” papás y mamás. No es un remedio para las parejas estériles. La esterilidad no hace NECESARIA la adopción. La adopción no es para que los adultos se sientan bien. ¡No somos un remedio para la esterilidad! ¡No somos medicinas! ¡No estamos aquí para consolarte por no tener hijos! ¡No somos un premio! ¡No somos un derecho! No hables como si tuvieras derecho a nosotros. ¡Eso es violentar nuestra identidad!

Nuestra madre biológica tuvo la valentía de confiarnos a un orfanatorio. Eso no quiere decir que seamos objetos. Ella pudo estar en una situación dramática, probablemente estaba sola, tal vez no había papá. Ella no pudo hacerlo. Pero eso no es un insulto para nosotros.

Dar a parejas del mismo sexo “el derecho a nosotros”, ¡traiciona la confianza de nuestra madre biológica! El huérfano necesita un papá y una mamá. Eso no es discriminar a las parejas gay. ¡No tiene nada que ver! Es más simple que eso: ¡Todos nacemos de un hombre y una mujer!... ¡Y los adoptantes deben ser un hombre y una mujer!

Escuchamos a personas que dicen: “vivir con una pareja gay es mejor que ser huérfano”. Escuchen lo que tengo que decir al respecto: Esa afirmación rebosa de deshonestidad. ¡Hay decenas de miles de parejas hombre/mujer que esperan adoptar!

Otros dicen, “una pareja gay es mejor que nada”. ¡Eso es estremecedor y homofóbico! ¡Lo mejor para un niño es un papá y una mamá! No me cansaré de repetirlo. Decir que un huérfano no merece tener mamá, es cruel e injusto. Decir que un huérfano no merece tener papá, es cruel e injusto. ¡Es una crueldad y una injusticia! ¡Es atentar contra la igualdad de la niñez!

La inseminación y la renta de úteros se contempla en la ley del matrimonio gay.

Cada vez será más común ver niños de la inseminación y la renta de vientres. Nosotros decimos ¡No a la inseminación artificial ni al alquiler de vientres! ¡No a la adopción por parejas del mismo sexo! Los gays pueden estar enamorados, no lo dudo, ¡pero eso no cambia las necesidades de un niño!

Muchos dicen “¡Oh!, las cosas han evolucionado”, “tantos países han aceptado el matrimonio gay”, pero nosotros somos un gran nación y una gran democracia. La ley del matrimonio gay es puro egoísmo. La ley debe velar por los más débiles, ¡no por el capricho de los fuertes! Los padres son para el niño, no al revés.

Francia es la nación de los derechos humanos, es la nación de los derechos del niño. ¡Somos la nación donde los niños tienen derechos! ¡No donde los niños son un derecho! Señor presidente, le recuerdo a usted, escúchenos, los huérfanos somos los que importamos en todo esto. Los niños, los huérfanos y los adoptados.

¡Gracias y movilicémonos!

¡Por nosotros!

¡Por nuestros papás y mamás! ¡Por la familia!

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