Martes, 06 Septiembre 2016 22:55

Claves de Fernán Restrepo: éxito, esfuerzo, disciplina y constancia

Las universidades de Harvard en Massachusetts y Stanford en California, son dos de los claustros más afamados en Estados Unidos y reconocidos entre los lugares más excelsos de enseñanza superior por su tradición, calidad y prestigio a nivel mundial.

Cada año, cientos de jóvenes colombianos aplican a estas universidades, con ansias de estudiar, y sus padres, invierten sus ahorros para conseguir la admisión en estos centros educativos. Fernán Restrepo Cardona es uno de los pocos afortunados quien a sus 31 años gracias a una beca consiguió su primer doctorado. Hechos&Crónicas dialogó con él en Stanford.

Hechos&Crónicas: Desde pequeño se ha destacado por su excelencia académica, hasta lo ascendieron de curso ¿por qué?

Fernán Restrepo Cardona: Me adelantaron por buenas calificaciones. Mis profesores pensaron que era viable que hiciera 9º y 10º al mismo tiempo, y fue posible. Me siento honrado y agradecido con los profesores que intervinieron en esta decisión y con quien era rector del colegio en esa época (el licenciado Ramón Méndez) y, en general, con el colegio NGC, por esa oportunidad.

Hechos&Crónicas: Cuando se graduó de Bachiller del NGC, ¿tenía en mente estudiar en las mejores universidades de Colombia y el mundo?

Fernán Restrepo Cardona: No. Desde pequeño quería ser abogado, me interesaban los temas relacionados con administración de justicia y políticas económicas y estudié Derecho en la U. Javeriana y luego Economía en la U. de los Andes.

La combinación de carreras me ayudó a tener una perspectiva más general e interdisciplinaria de la regulación corporativa y financiera.

Hechos&Crónicas: Luego se va al exterior…

F.R.C.: Sí, hice una maestría en Derecho (LL.M.) en Harvard y durante el proceso hice un doctorado en Derecho (J.S.D.) y una maestría en Estadística (M.Sc.) en la U. de Stanford para afinar mis herramientas estadísticas. Cada paso me llevó al siguiente gracias a la confianza que me infundió mi familia, profesores del colegio y docentes universitarios que consideré importantes para animarme a avanzar hacia cada etapa, a pesar de la posibilidad de fracaso, rechazo y de los sacrificios que implica la formación profesional.

Hechos&Crónicas: ¿Qué significa graduarse como Doctor en Leyes en Stanford?

F.R.C.: Es una herramienta para realizar mejores investigaciones que permitan mejorar las regulaciones corporativas y financieras que nos gobiernan, lo cual permite que haya mayor crecimiento económico y bienestar para todos. También significa una herramienta con la cual espero poder ayudar más directamente a otras personas que estén tratando de construir su carrera profesional desde donde quiera que termine trabajando.

Hechos&Crónicas: En este lapso de preparación llama la atención cuando dijo que no le gusta estudiar y ¡mire lo que ha logrado!…

F.R.C.: (risas) Disfruto aprender cosas nuevas y adquirir herramientas para resolver problemas o preguntas relacionadas con políticas públicas de tipo legal o económico. Lo que no disfruté como estudiante fue la dinámica que a veces encontré en algunas clases, especialmente a nivel de pregrado.

En algunas ocasiones me encontré con profesores que basaban su enseñanza en atemorizar a los estudiantes con el riesgo de perder la materia o con la probabilidad de tener una calificación deficiente, en vez de utilizar incentivos y tratar de eliminar el factor de temor en los estudiantes. Eso desestimula y coarta la capacidad argumentativa y creativa porque los hace temerosos a equivocarse.

En las facultades de Derecho de Harvard, Stanford y Yale, rara vez un estudiante reprueba una materia; si tiene excelente desempeño, obtiene varios incentivos. Ese ambiente es más efectivo para estimular el aprendizaje. Tampoco encontré útil o estimulante que me evaluaran exclusivamente con exámenes dentro del salón. Creo que ese tipo de enseñanza es limitada y tiende a incentivar poco.

Hechos&Crónicas: ¿Cómo se prepara para exámenes?

F.R.C.: Empleo el tiempo disponible para preparar exámenes y entender con profundidad lo que estudio. Es necesario la disciplina para mantener un equilibrio entre trabajo, tiempo libre y en especial, la familia.

Hechos&Crónicas: Usted ha tenido oportunidad de escribir para la prestigiosa Harvard Bussiness Law Review, ¿en qué otros medios o universidades ha participado o trabajado?

F.R.C.: Por ahora, tengo dos publicaciones en Harvard Business Law Review: un artículo publicado en 2013 y el otro en 2015. Este fue un trabajo conjunto con Guhan Subramanian, profesor de Harvard. Con él también escribimos un capítulo de un libro sobre fusiones y adquisiciones que publicará Edward Elgar Publishing este año, y otro sobre Derecho Corporativo que publicará Chicago University Press en 2017. Trabajamos en dos artículos sobre breakup fees en fusiones y adquisiciones. Estos proyectos difícilmente hubieran sido posibles sin el apoyo y guianza de mis mentores en Stanford y Harvard: George Triantis (Stanford), Michael Klausner (Stanford), Mitchell Polinsky (Stanford) y Guhan Subramanian (Harvard). Ellos son fuente de inspiración constante para mí.

Hechos&Crónicas: Si hacemos cuentas, sus estudios sumarían miles de dólares. Usted es uno de los afortunados de estar becado…

F.R.C.: Doy gracias a Dios porque siempre ha provisto para estos estudios a pesar que mi madre quedó viuda cuando estudiaba mi primer pregrado. En la U. Javeriana, estudié becado gran parte de la carrera por promedio académico. En mis estudios de posgrado recibí una beca de Harvard, que permitió financiar mi maestría. El resto lo pagué con una beca en Derecho Económico que el Banco de la República otorga anualmente a un estudiante en el país (beca “Enrique Low Murtra”). Mis estudios de doctorado en Derecho y de maestría en Estadística en la U. de Stanford los pagué con la beca Fulbright/ Colciencias y becas otorgadas por Stanford. Doy muchas gracias a Dios, al país y a las universidades que me han ayudado a superar las barreras financieras en mi formación profesional.

Hechos&Crónicas: Usted con 31 años tiene más títulos académicos que los presidentes Barack Obama (EEUU), Ángela Merkel (Alemania), Vladimir Puttin (Rusia), Juan Manuel Santos (Colombia) y hasta más que el Presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim… ¿Qué nos puede decir?

F.R.C.: Cada paso me ha llevado al siguiente. Pero valores que me ha infundido mi familia y colegio como la diligencia y el deber de multiplicar los talentos, son factores claves para formar una cultura de trabajo, para superarme constantemente y adquirir y pulir de manera permanente herramientas que permitan resolver problemas sociales.

Hechos&Crónicas: Entre sus planes tiene pensado otro doctorado en Inglaterra… ¿Cuándo finalizará su preparación? ¿En qué área se ve laborando y dónde?

F.R.C.: En Cambridge realizaré un doctorado en Desarrollo, y no pienso estudiar formalmente después de eso. Me veo laborando en algo que implique investigación, que involucre preguntas legales para las cuales sea relevante aplicar técnicas estadísticas. Algunas posibilidades son la academia o posiciones relacionadas con la formulación y evaluación de políticas públicas.

Hechos&Crónicas: Usted es cristiano desde 1998 y miembro de Casa Sobre la Roca. ¿Cuéntenos de qué forma la formación cristiana le ha servido para mantenerse firme en este tiempo?

F.R.C.: Creo que tener una comunidad de personas con valores similares a los que me infundieron desde pequeño me ha permitido conservar esos valores. Creo que es muy sabio el consejo que da el apóstol Pablo respecto a “no dejar de congregarnos”.

Hechos&Crónicas: Usted asegura que después de Dios, debe estos logros a su familia…

F.R.C.: Sí, después de Dios le debo a mi madre, Yilda Cardona; a mi padre, Hernán Restrepo (q.e.p.d.); y a mis hermanos Hernán David (“Danda”), Joaquín (“Kino”) y Manuel (“Lelo”). Mis padres me enseñaron con palabras y ejemplos los valores que moldearon mi cultura de trabajo y el equilibrio entre ese aspecto y la faceta personal. Sin ellos no hubiera soñado tanto. Por otra parte, mis hermanos han sido una fuente constante de solidaridad e inspiración. Sin darse cuenta, su disciplina, dedicación, solidaridad, calidez y talento me llenaron de ganas de imitarlos, lo cual se ha reflejado en mi vida profesional.

Hechos&Crónicas: Pregunta indiscreta… ¿Se piensa casar?

F.R.C.: (Risas) ¡Definitivamente! Creo lo que dice Eclesiastés 4:9 Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo, y creo en particular en la institución del matrimonio. El compromiso no es una atadura, sino una bendición para las personas que lo contraen.

Hechos&Crónicas: Muchos jóvenes lectores sueñan estudiar en las mejores universidades, ¿qué consejos puede darles?

F.R.C.: Esfuerzo, diligencia, disciplina y constancia son valores claves para cualquier tipo de meta profesional. Estos, muchas veces no se ven porque se aplican en lo oculto, pero son características que siempre noté, por ejemplo, en mis compañeros en Harvard y Stanford.

Es importante recordar que vamos a ser lo que somos hoy gracias a alguien más o a lo que alguien más construyó antes de nosotros. Somos frágiles y por eso no hay meta profesional que justifique que dejemos de lado nuestra vida familiar o nuestro buen trato con las personas que nos rodean.

Tenemos un deber moral de ayudar a quienes vienen escalando detrás y acuden a nosotros por ayuda, así como un deber moral de agradecer constantemente a quienes nos han permitido, de alguna u otra manera, obtener lo poco o mucho que tenemos.

Por: Jennifer Barreto | @BarretoJenn

Visto 1288 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia