Jueves, 17 Septiembre 2015 21:54

A la orden, alquilo mi vientre

Si usted no pudiera tener hijos ¿contemplaría la opción de pagar a una madre subrogada? ¿De qué se trata esta práctica? ¿Será un asunto de conciencia? Aquí, las respuestas.

Una mujer desde Perú: “Hola, deseo alquilar mi vientre a parejas peruanas para que puedan ser padres. El precio a tratar y todo lo legal del contrato debemos hacerlo en común acuerdo. Tengo 28 años, no fumo, no tomo, estoy bien de salud. Necesito el dinero”.

Otra joven desde Chile: “Tengo dos hijos y no quiero más, pero tengo muchas necesidades económicas. Mido 1.60 metros, peso 75 kilos y estoy dispuesta a tener por nueve meses a tu hijo en mi panza”.

Y desde Colombia: “Hola, soy de Cartagena, fui donante de óvulos y ahora quiero alquilar mi vientre. Es la primera vez que voy a hacer esto. Pueden confiar en mí, estoy saludable y deseo ayudar a alguna mujer que quiera cumplir el sueño de ser mamá”.

Vientres disponibles como arroz

Cuando puse en Google las palabras “alquiler de vientres”, quedé aterrada. Aparecen 154.000 resultados. Cuando tecleé: “Vendo mi vientre”, la cifra aumentó a 190.000. Lo que llamó mi atención es que de 10 anuncios que vi, supuestamente seis son ciertos. Me puse a la tarea de contactar a algunas mujeres que dejaban su correo electrónico y efectivamente me dijeron que estaban dispuestas a cargar un bebé ajeno por nueve meses. “Hola Jennifer, ¿estás interesada? Podemos hablar cuando quieras, estoy en Bogotá. Te cobraría 20 millones de pesos”. Hace dos años alquilé mi vientre a una argentina y me fue muy bien. Cuéntame qué necesitas y concretamos los papeles”, respondió a mi correo María Juliana Montes.

Madre subrogada, ¿de qué se trata?

Puede llamarse de diferentes formas: gestante subrogada, madre de alquiler, madre sustituta, madre por encargo, madre suplente, madre portadora o madre gestante. De acuerdo con Eleonora Lamm, (2012), en su análisis ´Gestación por sustitución: Realidad y Derecho`, “se trata de una mujer que, de común acuerdo con una persona o pareja, acepta que se le transfiera a su útero el embrión previamente engendrado mediante fecundación in vitro por esa otra persona o pareja, con el fin de quedar embarazada de dicho embrión, gestarlo a término y parirlo en sustitución de la mencionada persona o pareja.

De acuerdo con la Enciclopedia de Bioética, “las motivaciones que pueden llevar a una pareja o persona a solicitar esta práctica son variadas. Algunas son: Esterilidad/Infertilidad de la persona o pareja para llevar a término un embarazo, incapacidad para soportar ´posibles consecuencias` que podrían ocurrir en la etapa gestacional, parejas que quieran tener un hijo”.

Regulación legal

Genessics, una de las más grandes compañías en biomedicina en el mundo, explica cómo es la parte legal de la maternidad subrogada en diferentes partes del mundo:

Estados Unidos: Es el primer país en el mundo en adoptar esta práctica. Se reguló en el estado de California en 1993. La Corte Suprema emitió una sentencia por la que se atribuye la filiación a los padres, la gestante no tiene ningún derecho sobre el bebe y los padres no pueden renunciar a los derechos otorgados desde el momento de la implantación del embrión en el útero.

Reino Unido: Técnica permitida siempre y cuando no haya compensación a la gestante y esta tenga un vínculo con los padres.

Rusia: La técnica es legal pero la gestante otorga los derechos paternales una vez nacido el bebé. Se han presentado casos en que la madre subrogada se niega a entregar el bebé y el gobierno reconoce la filiación como madre.

India: Desde 2013 solo está permitida a extranjeros desde que sea legal en sus países de origen.

Ucrania: Permitido exclusivamente a parejas heterosexuales casadas.

México: Es legal en dos estados: Se prohíbe compensar a la gestante.

Y Colombia ¿cómo está frente al tema?

En el país no hay legislación concreta. El abogado Nelson Roa asegura que es una práctica ilegal. “En Colombia, alquilar un vientre es una práctica prohibida. Pero debemos partir de la base de que no existe una reglamentación específica sobre el tema”.

“En el contexto actual de Colombia, uno podría pensar que si hay una paciente que no puede quedar en embarazo, podría entonces pasar al plan c, que sería la adopción. Pero la pregunta es: ¿puedo adoptar un hijo que tenga mi carga genética y que su desarrollo lo hizo en el útero de otra mujer? Es un tema que genera una cantidad de interrogantes. Y en esta temática pasa que opina la gente que no tiene velas en el entierro, entonces dicen sí, eso es ilegal, o no lo es, pero es gente que ignora el drama de no poder tener un hijo. Por ese motivo esto de los vientres subrogados es un escenario complejo, tema con muchas aristas: hay aspectos religiosos, legales, éticos, sociales”, reflexiona el ginecólogo Hoover Canaval, director de la Unidad de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario del Valle, quien conoce casos de parejas colombianas interesadas en alquilar un vientre, pero que han desechado la idea ante los problemas legales en los que podrían verse inmiscuidas.

Por otra parte, Juan Luis Giraldo Moreno, ginecólogo, especialista en reproducción humana del Instituto de Fertilidad Humana (Inser), dice: “El vacío jurídico que existe ha hecho que muchos centros especializados en el tema prefiramos no hacerlo, porque no hay una ley que garantice que en el momento del parto, el bebé sea entregado por quien alquila el vientre”.

Me enamoré de ese bebe

Una mujer en México que prestó su vientre por nueve meses para ayudar a que su mejor amiga se convirtiera en madre, terminó quedándose con la criatura. Incumplió con lo acordado. “Traté de hacerme la insensible durante la gestación pero fue imposible. Ver cómo cambiaba mi cuerpo, sentir esa criatura en mi vientre, sus pataditas, verlo en ecografías y sacrificar mi vida para su nacimiento, me movieron las fibras más profundas de mi ser. Yo era su madre, no pude cumplirle a mi amiga, la defraudé y no entregué a mi hijo. Tuve que devolver el dinero, me metí en problemas judiciales, pero logré la custodia de mi bebé. Jamás en la vida volvería a prestarme como madre subrogada”, narra María Solís.

España ¿Puerta del “turismo reproductivo”?

Alemanas, francesas, italianas, marroquíes, noruegas, británicas y mujeres de otras nacionalidades, escogen España para realizar diversos tratamientos de fertilidad. Según La Sociedad Europea de Embriología y Reproducción Humana, en este país se acomete el mayor número de atenciones transfronterizas, conocido como “turismo reproductivo”, concentrando casi 40% de tratamientos. El destino más apetecido es la Costa del Sol.

Anualmente este negocio mueve más de 800.000 euros, aproximadamente más de 2000 millones de pesos. La legislación sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida en España contempla que toda mujer que quiera ser madre entre los 18 y 50 años lo puede lograr.

“Problema de conciencia”: pastor Darío Silva-Silva

La esclava Agar fue la primera mujer en el mundo en prestar su vientre. El patriarca Abraham tuvo a su primogénito con esta mujer, debido a que su esposa Sara fue estéril hasta avanzada edad. “Abraham tuvo relaciones sexuales con Agar. Cuando nació Ismael era hijo de Sara y no de la esclava. Debo decir que esto trajo muchas dificultades, hasta el punto en que todavía hoy los árabes y los judíos están peleando”, comenta el pastor Darío Silva-Silva, presidente de la iglesia Casa Sobre La Roca.

Y añade: “Considero que esta práctica es un problema de conciencia, lo veo de ese modo. La fertilización in vitro no existía en esa época. Lo norma es tener un hijo cuando un hombre y una mujer se casan. Si no pueden tener hijos, una opción podría ser el vientre de alquiler si ambos están de acuerdo y si esto no va a traer dificultades en el futuro. Sería malo rechazar que matrimonios (hombre-mujer) que quieran tener hijos no entraran en esa idea. A mí me gusta más in vitro que el vientre de alquiler, pero son cosas que apenas están en desarrollo. Todavía no hay una reinterpretación de la teología, muy clara al respecto”.

Visto 3521 veces

logo-con-transp4

Revista Hechos&Crónicas es la opción perfecta para los lectores que quieren estar bien informados de lo que pasa en Colombia y el mundo. Analiza desde la perspectiva cristiana integral con cifras, datos y hechos, temas sociales, económicos, religiosos, políticos, deportivos, del mundo del espectáculo, entre otros.
Este medio impreso cuenta con el respaldo de la iglesia Casa Sobre la Roca.

 

Contáctenos

Revista H&C

Tel: (571) 6346100 ext 1090
Cel: (57) 320 275 0899
Email: servicliente@revistahyc.com
Dir: Cll 104 # 14a - 22 
Bogotá - Colombia