Martes, 21 Noviembre 2017 19:11

¿Puedo ser amigo de mi ex?

Terminar una relación sentimental no es nada fácil, en especial cuando ha durado largo tiempo. Los recuerdos, la mezcla de sentimientos, todo lo compartido es difícil de olvidar, pero ¿se puede seguir siendo amigos después de terminar la relación?

Lo natural para una pareja es ser amigos por un tiempo y que poco a poco la amistad se convierta en amor. Sin embargo, cuando las cosas ocurren al revés, no siempre es fácil pasar del amor a la amistad.

Este es un tema para analizar, teniendo en cuenta que un estudio de la Universidad de Emory, Atlanta, realizado con más de 3.000 personas recién casadas y divorciadas en Estados Unidos, reveló que solo la mitad de los noviazgos resultan en matrimonio, el resto simplemente termina. Esto se debe a que muchos jóvenes se involucran entre sí a cada vez más temprana edad, sin estar preparados para tener una relación seria.

En muchos casos, las relaciones terminan de mutuo acuerdo y de forma pacífica y quedan los amigos en común, por lo que las ex parejas deciden continuar en el mismo grupo y se tratan como si fuera un amigo más. Pero la verdad es que es bastante difícil continuar con esta situación. El portal “Noviazgo cristiano” encontró tres claves detrás lo que significan los ex, que brindan una guía al respecto.

1- Los ex son un invento del ser humano

Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. Génesis 2:24.

Dios creó a Eva para Adán y viceversa, para que estuvieran juntos SIEMPRE. En el Plan original de Dios no existía el concepto de separar una pareja. Él creó parejas idóneas, así que la idea era esperar por la tuya, casarte y vivir felices para siempre… si, casi una versión actualizada 2017 de un cuento de hadas. Pero ese “cuento de hadas” se transformó en un “cuento de terror” cuando el ser humano dejó de consultar a Dios antes de tomar decisiones.

En ese momento las parejas dejaron de ser idóneas y eternas para convertirse en parejas temporales. El problema es que cada relación desgasta emocionalmente al ser humano. Por eso las personas que han tenido muchas relaciones sentimentales piensan que están mejor “preparadas” para casarse y no se dan cuenta que son los más propensos a fallar en el matrimonio ya que están tan desgastados emocionalmente que les cuesta dar y recibir verdadero amor.

2- Los ex atan el corazón

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14.

Pablo nos está diciendo “yo sé que para llegar al futuro debo dejar mi pasado… para unirme a mi pareja idónea debo dejar a mi EX”. El perdón es la llave de tu futuro. Satanás siempre querrá recordarte tu pasado, lo malo que has hecho, porque eso te limita. Sabe que mientras no perdones, seguirás atado. Además mientras estés atado a tus ex nunca sanarás emocionalmente, jamás conocerás a tu pareja idónea y tampoco lograrás una vida plena.

3- Guarda tu corazón

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida. Proverbios 4.23.

No se trata de evitar enamorarnos por miedo al rechazo. No, este versículo no se refiere a eso, sino a que debemos tener la dirección de Dios antes de comenzar una relación. También a que guardemos nuestro corazón del odio, envidia, celos, maldad, orgullo, venganza, etc. Tenemos que sanar el dolor, el rechazo, la traición y de todo aquello que pudimos sentir porque ¿cómo podrá dar y recibir amor un corazón dañado y remendado?

¿Entonces qué hago con mi ex?

Perdonarlo. Lo mejor que puedes hacer es eso, perdonar para sanar tu corazón y seguir adelante.

No quedarte en una amistad que puede dañarlos a ambos, sino tratar de olvidar. Tampoco se trata de no volver a dirigirle la palabra, pero tomar distancia es lo más sano.

Gerson Morey del Teclado de Gerson, y ganador en 2013 y 2014 del Premio Águila en Miami, aconseja lo siguiente: “La incomodidad y la indignación que podemos sentir hacia la ex pareja, están muchas veces arraigadas en la falta de perdón. En la misma medida que olvidamos “lo que queda atrás”, debemos recordar que la palabra de Dios efectúa una obra de limpieza en nuestro interior (Juan 15:3).

La constante exposición a las Sagradas Escrituras, contribuyen a la renovación de nuestro entendimiento (Romanos 12:2), y nos ayudan a nuestro crecimiento espiritual (1 Pedro 2:2). Cuando crecemos en el carácter de Cristo, somos menos propensos a ser arrastrados por cuestiones sentimentales. Cuando crecemos en la fe, somos gobernados por convicciones y no por emociones. La madurez cristiana es proporcional al grado de prominencia que tiene la Biblia en nuestras mentes y corazones y al grado de influencia que permitimos al Espíritu Santo.

En momentos, no entendemos lo que sucede y hasta nos lamentemos, pero debemos recordar que la voluntad de Dios es siempre buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2). Por lo tanto, si Dios lo permitió, es porque es bueno y agradable y porque forma parte de su plan perfecto para nuestras vidas. Algún día entenderemos el propósito. Pero mientras tanto, que las ‘cenizas’ sean tu testimonio”. Y recuerda que Dios tiene para ti y para tu ex una pareja idónea y ninguna de ellas se sentirá cómoda con esa amistad. ¿Quieres dejar ir a la persona perfecta que Dios tiene para ti por continuar aferrado al pasado?

Foto: 123RF

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